Tinnitus: El tercer síntoma más incapacitante que puede sufrir una persona

Según la Real Academia Española un acúfeno o tinnitus es una sensación auditiva anormal que no está producida por un estímulo externo. Los pacientes que lo sufren escuchan ruidos sin que haya una fuente sonora que los esté provocando y señalan que se asemejan a un zumbido, al sonido de un timbre o de un silbido.

En un 85% de las ocasiones el tinnitus es un síntoma de alguna patología otológica como la hipoacusia, problemas en el oído medio o en el oído interno o la enfermedad de Menière. El tinnitus puede llegar a ser muy molesto puesto que quien lo sufre se centra en el ruido que escucha, llegando a ser una obsesión, por lo que afecta al sueño, a la concentración y provoca estrés.

The American Tinnitus Association afirma que el acúfeno grave “representa el tercer síntoma más incapacitante que puede sufrir un individuo, después del dolor intenso y los trastornos del equilibrio”. A pesar de afectar de forma muy negativa a la vida de los pacientes, en muchas ocasiones no se acude al  experto en audición.
Datos de estudios estadounidenses afirman que el tinnitus afecta a 40 millones de personas. De los cuales, 10 de ellos lo padecen de forma intensa. Además, también tiene incidencia en la población infantil puesto que un 15% de los niños sufren tinnitus durante más de cinco minutos.

La existencia de acúfenos en la población se agrava a partir de los 50 años, variando el lugar en el que se presenta: más de la mitad de los pacientes sienten estos ruidos en ambos oídos; un 35% solo en uno, mientras que el resto lo sitúa en la cabeza.

En un 50% de los casos no es posible conocer la razón por la que aparece el tinnitus, sin embargo, algunas enfermedades como la otitis pueden propiciar su aparición. Asimismo, existen causas genéticas, neurológicas, vasculares, farmacológicas, endocrinológicas o de origen misceláneo (acumulación de cerumen) que favorecen la aparición de los ruidos.

Como las causas son variadas, el tratamiento para el tinnitus debe ser personalizado para cada paciente y puede ser farmacológico sistémico o farmacológico intraimpánico (el medicamento se introduce directamente en el oído para conseguir que la cóclea tenga la mayor cantidad posible de fármaco). En algunos casos también se puede optar por la cirugía y, en otros, el uso de audífonos podría corregir el acúfeno ya que oculta el sonido gracias la amplificación del ruido ambiental.

Articulo original de http://quierooir.com
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