Ejemplo de superación: eslovena se niega a dejar que su pérdida de audición la reprima

La eslovena Darja Pajk lleva sufriendo pérdida de audición desde que tenía 23 años. Al principio le daba vergüenza y se sentía sola, incomprendida y asustada. 

Hoy en día, ha aceptado su pérdida de audición y reconoce la importancia de contarles a otras personas a su alrededor sobre su discapacidad auditiva y los beneficios de hablar con otras personas con pérdida de audición.

Darja Pajk, de 48 años, lleva trabajando con personas discapacitadas durante 25 años y ha criado a tres hijas, parcialmente sola. Además, lleva lidiando con una pérdida de audición progresiva e inexplicable desde que tenía 23 años. A estas alturas, Darja ha perdido su audición de forma completa y usa implantes cocleares que posibilitan que pueda escuchar.

Anteriormente, sin embargo, se ha beneficiado del uso de audífonos. Como ella misma explica, necesita implantes cocleares para formar parte del mundo oyente y no dejar que su discapacidad auditiva la suprima. "Sin audífonos y ahora implantes cocleares me sentiría perdida."

Así que Darja usaba audífonos casi todo el tiempo hasta que se cambió a los implantes cocleares, y no puede imaginar cómo hubiera podido trabajar sin ellos. En su trabajo tiene que mantener conversaciones constantemente y sin los audífonos no hubiera sido posible. Por eso afirma que los audífonos eran parte de ella.

Dificultades para aceptar la situación

Sin embargo, Darja no siempre ha apreciado sus audífonos de esta manera. Al principio, le costó aceptar los audífonos y durante mucho tiempo tenía vergüenza de ellos y los escondía detrás de su pelo largo. Entre otras cosas, pensaba que la gente no la aceptaría y que la pérdida de audición la aislaría. Como resultado, no le contó a otra gente su situación y acabó sintiéndose sola e incomprendida igualmente.

Darja pone el ejemplo de cómo le daba miedo tener conversaciones con gente que no supiera que tenía pérdida de audición, y al mismo tiempo se sentía incómoda hablando sobre ello. Llegó al punto de que empezó a evitar este tipo de situaciones, como actividades en el colegio de sus hijas, dejando de esa manera que su pérdida de audición la aislara de la vida social.

Sentirse reconocida y comprendida de nuevo

Tras sufrir discapacidad auditiva durante 15 años, Darja finalmente aceptó sus circunstancias y decidió no sentirse como si le pasara algo malo. Fue entonces cuando empezó a hablar con otros sobre su pérdida de audición:

La gente reaccionaba de forma normal, y volví a sentirme reconocida. Ahora todos mis amigos, compañeros de trabajo, vecinos, y los amigos de mis hijas saben que soy dura de oído. Entienden la situación y la mayoría se lo toman muy bien".
Una de las experiencias de las que Darja disfruta recientemente es su compromiso con la Asociación de sordos y duros de oído de Eslovenia. Aquí, se reúne con personas que tienen los mismos problemas y entienden su situación por completo. Se apoyan mutuamente, como explica Darja.

Por eso, el consejo de Darja a otros que experimenten problemas de audición es muy claro: además de tratar su audición mediante pruebas y el uso de audífonos si es necesario, Darja recomienda que cuenten a otros su pérdida de audición y busquen a otras personas que estén pasando por lo mismo para hablar. Les ayudará a sentirse comprendidos y reconocidos, y a aceptar su pérdida de audición.

Fuente: http://www.hear-it.org, Foto: Imagen ilustrativa de https://www.rtvslo.si

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