La insoportable molestia de escuchar zumbidos en el oído


Estos ruidos percibidos por algunos pacientes no están producidos por ninguna fuente externa.
El tinnitus, también conocido como "acúfenos", consiste en la percepción de un sonido tipo zumbido sin que haya nada en el exterior que lo genere. 

Puede ser de dos tipos: objetivo o subjetivo. “El objetivo puede ser oído por otras personas. Un ejemplo son los pacientes con tumores vasculares en el oído que se oyen el pulso y esto, incluso, se puede auscultar”, indica Constantino Morera, presidente de la Comisión de Otología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario La Fe de Valencia.

No obstante, el especialista aclara que los ruidos o zumbidos son, en general, subjetivos. “El paciente tiene esa sensación, pero nosotros no lo podemos objetivar”, expone ante la agencia EFE.

Los acúfenos transitorios

Morera apunta que hay acúfenos transitorios, aunque pueden aparecer con cierta frecuencia, y acúfenos crónicos, “que son los que realmente plantean problemas”, afirma. Son “relativamente frecuentes” y pone como ejemplo la creencia popular que dice que, cuando a alguien le "pitan" los oídos es porque otros están hablando mal de esa persona. “Estos son acúfenos transitorios que no tienen transcendencia”, aclara.

Otra cosa muy distinta son los acúfenos crónicos. “Se calcula que alrededor de un 20% de la población tiene ruidos, pero los que tienen problemas de verdad no llegan a un 8% ”, precisa.

“Las personas afectadas describen el sonido que perciben de maneras muy variadas. Hay referencias de siseos, campanillas, grillos, ruido de agua, ruido de lluvia, de tempestades, etc. Este sonido siempre es subjetivo, es decir, lo oye el afectado pero no lo perciben las personas que lo rodean”, manifiesta la Asociación de Personas Afectadas por Tinnitus.

En cuanto al tipo de ruido, “normalmente lo que oyen son sensaciones de tonos puros en frecuencias determinadas, que pueden ser agudos o graves. Pero otras veces son más complejos y los pacientes pueden oír una mezcla de sonidos como un chorro de vapor, sensación de grillos, etc.”, subraya el doctor Morera.

Las causas

El tinnitus puede deberse a múltiples causas, pero una muy frecuente es la exposición a ruidos. Según explica el especialista, los ruidos producen lesiones en el oído interno que pueden dar lugar a la percepción de acúfenos. “Los pacientes nos cuentan que en las discotecas, en los conciertos o después de disparos, cohetes u otros ruidos intensos, se les queda una especie de ruido que habitualmente se compensa y desaparece”, describe.

El facultativo destaca que, aunque la mayor parte de los acúfenos están relacionados con el ruido, existen otras muchas causas. “Pueden aparecer acúfenos por problemas muy simples como tapones de cera o por problemas muy serios como tumores en el nervio auditivo”, afirma.

Ese ruido en el oído que no cesa

Según explica Morera, entre las causas de tinnitus están los traumatismos craneoencefálicos pues, a veces, los golpes en la cabeza dejan acúfenos durante un cierto tiempo. Los acúfenos también pueden responder a problemas cervicales, enfermedades cardiovasculares, alergias o hipotiroidismo.

Otras causas frecuentes son el alcohol o las sustancias excitantes como el café, el té o el chocolate. El tabaco también tiene efecto vasoconstrictor y puede producirlo”, sostiene. “Asimismo, existen medicamentos que pueden causar acúfenos, uno de ellos es la aspirina”, detalla.
La Asociación Americana de Tinnitus hace hincapié en que el hecho de tener acúfenos no significa que el paciente se esté quedando sordo. “El tinnitus no causa pérdida de audición y una pérdida auditiva no causa tinnitus, aunque a menudo las dos cosas se dan juntas”, recalca.

En este sentido, el doctor Morera indica que, para tratar los acúfenos, en primer lugar, hay que descartar causas solventables desde el punto de vista médico. Pero, cuando no existe una causa externa conocida, lo que ocurre en la mayor parte de los casos de acúfenos crónicos, estos pueden darse solos o pueden acompañar a una pérdida auditiva.

Como tratamientos, se utilizan enmascaradores para tratar el tinnitus. El especialista explica que son unos aparatos, similares a las prótesis auditivas, que emiten un ruido y que están diseñados para tratar de ocultar la presencia del tinnitus.

Para las personas con acúfenos, normalmente el principal problema es el silencio, pues en ambientes con ruido los acúfenos son enmascarados por un ambiente muy sonoro. Sin embargo, a muchas personas los enmascaradores les resultan molestos”, apunta.
De este modo, el especialista destaca que, aunque existen muchos tratamientos para los acúfenos crónicos de causa desconocida, “el resultado no suele ser muy bueno”.

En estos casos, según explica, el tratamiento pasa por intentar habituarse a esas molestias en los oídos. “Para los acúfenos crónicos de causa desconocida existe la terapia TRT (Terapia de Reentrenamiento de Tinnitus). Se trata de hacer entender al paciente que debe acostumbrarse a esa reacción y se basa, fundamentalmente, en un apoyo desde el punto de vista psicológico”, expresa. El especialista concluye: “el tinnitus es complejo porque hay muchas cosas que no sabemos de él”.

Fuente: http://tn.com.ar

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