La hipoacusia puede provocar el aislamiento de las personas mayores

Publicado 20 de enero 2017 
La pérdida auditiva vinculada al envejecimiento se denomina presbiacusia o hipoacusia. Puede producirse a partir de los 50 años y presenta en general una progresión lenta, el grado de pérdida es diferente en cada oído y varía de una persona a otra.

En cuanto a las causas, “no hay ninguna causa única conocida para la presbiacusia relacionada con la edad. Con mucha frecuencia, se debe a cambios en el oído interno a medida que se envejece. Sin embargo, los genes y ruidos fuertes pueden influir”, explica el doctor David Curto, jefe de gestión asistencial de Sanitas Mayores.

Así, entre los factores que predisponen a la hipoacusia, se encuentran los antecedentes familiares y la exposición repetitiva a ruidos fuertes pero también el tabaquismo, afecciones como la diabetes o ciertos medicamentos.

La pérdida auditiva relacionada con la edad se asocia a efectos negativos como la depresión, el -deterioro cognitivo o el aislamiento social, entre otros. Sobre las consecuencias, la presbiacusia resta calidad de vida a las personas afectadas ya que “la audición es clave para que las personas mayores puedan desenvolverse con total autonomía, disfrutar de su entorno familiar y mantener relaciones sociales”, apunta el doctor Curto.

En este sentido, la pérdida auditiva relacionada con la edad se asocia a efectos negativos como depresión, deterioro cognitivo, alteraciones de la conducta y del sueño, disminución de la actividad social, problemas de comunicación y otras alteraciones de la memoria. Además, “en ciertas ocasiones los casos se complican porque se suman otros problemas auditivos propios del envejecimiento como los tinnitus o acúfenos, es decir, la presencia de ruidos y sonidos que se generan en el propio oído”, comenta el doctor David Curto.

Por ello, la pérdida auditiva debe evaluarse lo antes posible. Esto ayuda a minimizar su impacto, así como a descartar causas como cerumen en el oído o efectos secundarios de medicamentos. Las señales ante las que acudir al especialista son:

➤Dificultad para escuchar al interlocutor cuando habla por teléfono.
➤No seguir correctamente la conversación si están hablando dos o más personas al mismo tiempo.
➤El ruido de fondo mitiga la voz de la persona con la que se habla.
➤Oír muy bajo a otras personas o tener la impresión de que no modulan.
➤No entender lo que le dicen una mujer o un niño.
➤Distorsión en los sonidos.

Para minimizar el impacto en los afectados, es recomendable hacerse revisiones periódicas, acudir al especialista y aplicar las medidas necesarias para mejorar el desempeño diario del oído.

Por último, el especialista de Sanitas Mayores subraya que, al estar asociada al envejecimiento, no existe cura para la presbiacusia y el tratamiento se dirige a mejorar el desempeño diario, en ocasiones con la ayuda de recursos externos como el uso de audífonos.

Fuente: http://geriatricarea.com

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