Manual de Enfermería para el cuidado de personas con acúfenos

Publicado 09 de noviembre 2016
No se les ve pero resultan molestos a quienes conviven con ellos. No descansan. Destacan entre el silencio. Siempre están ahí… 

Los acúfenos o tinnitus se presentan en forma de “sonido molesto” que se percibe en los oídos, en la cabeza o en ambos, sin que haya ningún ruido externo que lo produzca. Se sabe poco sobre ellos y afectan a gran parte de la población.

De ello se hizo eco la enfermera Ana López Lorente, por lo que decidió investigar sobre el tema para su trabajo de fin de Grado que ahora ve la luz bajo el título Manual de Enfermería para el cuidado de personas con acúfenos.

En las sociedades anglosajonas ya existen manuales de enfermería sobre esta temática, pero hasta la fecha éste ha sido el primero en publicarse en sociedades hispanoamericanas, por lo que quiere cubrir esa falta de información”, detalla la autora.
La finalidad es que sirva de instrumento que contribuya al conocimiento y con ello, a la administración de los cuidados pertinentes a los pacientes con ruidos de oído por parte de enfermería, informarles, ayudar en su diagnóstico, en la aplicación del tratamiento y en el seguimiento. “Este manual quiere que enfermería tome posesión de este amplio campo que hasta ahora ha estado huérfano en la sociedad hispanoamericana”, aclara López Lorente.

¿Son irreversibles?

La percepción de los acúfenos, según manifiestan los pacientes, puede ser “un silbido, un pitido, un zumbido, una olla exprés, grillos, chicharras, una radio o televisión desintonizados o una caracola marina”. Se consideran un síntoma, más que una enfermedad, motivado por los cambios del entorno social en los países desarrollados.

El “acúfeno subjetivo idiopático” se presenta en el 99% de los pacientes con ruidos de oídos. “El perfil es el de una mujer o un hombre sano, sin problemas auditivos, con una serie de conflictos o tensiones en su entorno social”.

En este contexto, según la enfermera, se pueden dar varios casos: “si es una persona joven, predominan los conflictos laborales (desempleo, exceso de trabajo, acoso laboral, logros,…) y se suele acompañar de ansiedad; mientras que si es una persona madura, predominan los conflictos familiares (enfermedad, muerte, dependencia, divorcio, soledad…), y en muchos casos se acompaña de síntomas depresivos”. El 1% restante tiene origen orgánico, como puede ser un tapón de cerumen, traumatismo acústico, otitis, tumor ótico y proceso vascular, entre otros.

Una de las conclusiones de la autora, basadas en la experiencia, es que “el acúfeno insoportable deteriora la calidad de vida de las personas, porque genera trastornos del sueño, irritabilidad, ansiedad o falta de concentración. Esto afecta no sólo al paciente, sino a toda su familia y entorno”.

La pregunta en este caso sería si llegan a desaparecer. López Lorente argumenta que “si los acúfenos están producidos por problemas orgánicos – el 1% de los casos registrados en las unidades de acúfenos –, el arreglo de su causa puede mitigarlos. Si están producidos por el entorno social – el 99% -, la modificación del medio social, los conflictos sociales y el comportamiento, elimina el acúfeno”.

Tratamiento

El manual recoge que el tratamiento de la causa del “acúfeno subjetivo idiopático” se encuentra en las modificaciones del entorno social del paciente. Para ello, propone la “autoterapia conductual”, que puede recibir el apoyo de un psicoterapeuta, quien realizaría una terapia cognitiva-conductual, e incluso contempla la posibilidad de recibir medicación con neurolépticos.

Por otro lado, se encuentra el tratamiento de la patogenia mediante técnicas de relajación psicofísicas, fitoterapia relajante y sedante, relajantes musculares, sedantes, tranquilizantes o ansiolíticos. Finalmente, el tratamiento del síntoma es la terapia sonora a través de sonidos que enmascaran, tales como “ruido blanco, rosa o marrón, y sonidos de la naturaleza y música” con otros sonidos moduladores (sonido antifase, sonido filtrado y sonido alternante). “También pueden tratarse los trastornos del sueño, la irritabilidad, la tensión mandibular, la hiperacusia y los mareos”.

La terapia más útil para combatir los “acúfenos subjetivos idiopáticos”, según López Lorente, “es el cambio del entorno social, porque es un tratamiento definitivo, es decir, modificar su forma de ser y su estilo de vida. El tratamiento de la patogenia y del síntoma no va a eliminar la causa”.

Fuente: diarioenfermero.es

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