La intervención temprana beneficia a los niños con pérdida de audición

17 de mayo de 2016
Los niños con pérdida de audición experimentan una mejora en el desarrollo del lenguaje si reciben un tratamiento temprano y un ajuste de audífonos adecuado.


El desarrollo del lenguaje en niños con pérdida de audición mejora cuando la intervención de tratamiento es temprana.
Este es el resultado de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Iowa, el Hospital Nacional de Investigaciones Boys Town y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, Estados Unidos.

El estudio evaluaba el impacto de la detección e intervención temprana de la pérdida de audición infantil. Los investigadores descubrieron que los niños con pérdida de audición de moderada a severa como grupo, tenían un desarrollo del lenguaje peor que sus compañeros, y el impacto de la pérdida de audición en el lenguaje aumentaba según se incrementaba la pérdida de audición.

El ajuste óptimo de audífonos es la clave
El estudio revelaba también que proporcionar a los niños un ajuste de audífonos adecuado estaba asociado a una mejora de los índices del desarrollo del lenguaje.

De igual importancia era el hallazgo de que muchos de los niños con discapacidad auditiva que habían obtenido una asistencia óptica y temprana eran capaces de “alcanzar o reducir la distancia con sus compañeros con audición normal”, según Bruce Tomblin, profesor emérito del departamento de ciencias y trastornos de la comunicación de la Universidad de Iowa.

Oír bien es fundamental para desarrollar las habilidades lingüísticas, construir relaciones sociales, y tener éxito en la vida”, comenta Mary Pat Moeller, directora del centro de sordera infantil y laboratorio de desarrollo del lenguaje del Hospital Nacional de Investigaciones Boys Town.
El cribado auditivo en recién nacidos marca la diferencia 

La mayoría de los niños del estudio habían sido identificados a través de los programas neonatales de detección de la pérdida auditiva. En el estudio, publicado en la revista Ear and Hearing, se comparaban los datos recopilados de 317 niños, de seis meses a siete años, con discapacidad auditiva con un grupo de 117 niños con audición normal.

“Una de las razones de que no existan estudios similares previos, es que los programas neonatales de detección precoz de la pérdida auditiva funcionan desde hace solo 10 años.

Antes de los cribados auditivos universales para los recién nacidos, no éramos capaces de identificar a los niños con pérdida de audición
hasta que no llegaban a etapas realmente importantes del desarrollo del lenguaje”, explica Ryan McCreery, otro de los investigadores del estudio.

Fuente: hear-it.org, medicalxpress.com

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